Banamex iniciará una nueva etapa en su liderazgo. La institución financiera confirmó la salida de Manuel Romo de la dirección general y el nombramiento de Edgardo del Rincón como su próximo CEO, en un movimiento que ocurre mientras el banco continúa avanzando en su proceso de transformación y consolidación como entidad independiente.
La transición directiva se realizará de manera gradual y Romo permanecerá al frente de la institución hasta el 1 de junio de 2026.
Relevo en una etapa clave para Banamex
Tras casi siete años encabezando el grupo financiero, Manuel Romo decidió dejar el cargo para enfocarse en proyectos personales relacionados con iniciativas de desarrollo social.
Durante su gestión, Banamex atravesó un periodo de cambios importantes dentro de la industria financiera mexicana, fortaleciendo su posición en el mercado y preparando el camino para una nueva fase corporativa.
La institución destacó que el relevo forma parte de una estrategia de continuidad que busca mantener el rumbo de crecimiento y modernización del banco.
¿Quién es Edgardo del Rincón?
El nuevo director general cuenta con una trayectoria de cuatro décadas en el sector bancario y una amplia experiencia dentro de Banamex.
A lo largo de 34 años ocupó diversos puestos de liderazgo en áreas vinculadas a la banca de consumo, hasta desempeñarse como Director General de la Banca de Consumo y Director General Adjunto del Grupo Financiero.
Posteriormente continuó su carrera en otras instituciones financieras y desde 2019 se desempeñó como Director General de Banco del Bajío.
Su experiencia incluye trabajo con clientes corporativos, así como el desarrollo de productos y servicios enfocados en personas y familias.
Tecnología, digitalización y experiencia del cliente
Con su regreso a Banamex, Del Rincón asumirá el reto de dar continuidad al plan estratégico de la institución, que contempla el fortalecimiento de procesos tecnológicos y la aceleración de la transformación digital.
Entre las prioridades se encuentra mejorar la experiencia de los usuarios en todos los segmentos de negocio, así como impulsar la innovación y la eficiencia operativa.
El cambio en la dirección ocurre en un momento relevante para el banco, que busca consolidar su crecimiento y reforzar su competitividad dentro del sistema financiero mexicano.

