Funcionarios de México y Estados Unidos acordaron acelerar conversaciones técnicas para atender pendientes comerciales rumbo a la revisión del tratado el 1 de julio.
La relación comercial entre México y Estados Unidos entró en una fase de ajuste previo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Tras un encuentro en Palacio Nacional, autoridades de ambos países definieron una ruta de trabajo para resolver los temas que aún generan fricción bilateral.
Prioridades en la agenda bilateral
Durante la reunión, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, coincidieron en la necesidad de avanzar en conversaciones técnicas inmediatas para atender asuntos estratégicos.
Entre los principales puntos destacan:
- Seguridad económica
- Medidas comerciales complementarias
- Fortalecimiento de reglas de origen en sectores industriales
- Cooperación en minerales críticos
- Resolución de disputas pendientes
Estos temas forman parte de los llamados “puntos conflictivos” que ambas partes buscan encaminar antes de la revisión formal del acuerdo.
Reconocimiento al liderazgo en la relación bilateral
Como parte del encuentro, se destacó el papel de la presidenta Claudia Sheinbaum en el fortalecimiento de la cooperación entre ambos países, en un momento clave para la integración económica de la región.
Asimismo, se reconoció la coordinación entre la Secretaría de Economía y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, lo que ha permitido mantener un diálogo activo en temas comerciales sensibles.
Camino a la revisión del T-MEC
La revisión del tratado, prevista para el 1 de julio, representa un punto crucial para redefinir aspectos del acuerdo comercial más importante para México.
En este contexto, la instrucción a los equipos técnicos busca evitar tensiones mayores y garantizar certidumbre para sectores productivos clave, especialmente aquellos vinculados a la industria manufacturera y cadenas de suministro estratégicas.
El avance en estas negociaciones será determinante para consolidar la relación económica bilateral y mantener la competitividad regional frente a otros bloques comerciales.

