La exfutbolista Magaly Cortés, con paso por distintos clubes de la Liga MX Femenil, atraviesa uno de los momentos más complicados de su vida tras una lesión grave en la rodilla derecha. Sin respaldo médico ni seguro tras su retiro, la exjugadora ha recurrido a rifas, venta de pertenencias y apoyo comunitario para reunir alrededor de 140 mil pesos destinados a su cirugía.
El caso ha puesto sobre la mesa la fragilidad económica que enfrentan muchas futbolistas una vez que termina su carrera profesional, especialmente cuando aparecen lesiones que requieren intervención quirúrgica.
Una lesión que cambió todo en un partido amateur
La lesión ocurrió hace aproximadamente dos meses durante un torneo amateur en Cuatepec, Veracruz, donde actualmente reside. El accidente no fue producto de una jugada violenta, sino de una acción común dentro del juego: un salto, una caída y el giro que provocó el daño en la rodilla.
Los estudios médicos confirmaron la ruptura del ligamento cruzado anterior, una lesión que ya había enfrentado años atrás en la otra rodilla, cuando aún era futbolista profesional. En aquella ocasión, el club donde militaba se hizo cargo de los gastos médicos y su rehabilitación.
Hoy, la realidad es distinta.
Sin seguro médico y con gastos que no paran
Tras su retiro del futbol profesional, Magaly regresó a Veracruz y comenzó a trabajar dando clases de educación física en distintos colegios, sin prestaciones laborales ni cobertura médica.
La falta de seguro ha convertido cada consulta en un gasto directo. Entre especialistas, estudios, medicamentos y traslados, la exjugadora ha tenido que desembolsar miles de pesos en cuestión de semanas, afectando su economía personal.
La cirugía se ha vuelto urgente no por una intención de volver al alto rendimiento, sino por la limitación que la lesión genera incluso en su vida diaria y en sus actividades laborales como docente.
Rifas, camisetas y apoyo comunitario para reunir el dinero
Ante la imposibilidad de cubrir los costos médicos por su cuenta, Magaly decidió organizar rifas y vender objetos personales vinculados a su carrera deportiva. Entre ellos, camisetas utilizadas durante su etapa profesional, así como artículos donados por excompañeras.
También se sumaron apoyos de amigos, negocios locales y conocidos que contribuyeron con productos y servicios para rifas solidarias, lo que ha permitido avanzar en la recaudación del dinero necesario.
Hasta ahora, la exfutbolista ha logrado reunir cerca del 70% del monto requerido para la operación, que está prevista de manera tentativa para finales de mayo en la ciudad de Xalapa.
La vida después del futbol profesional
El caso de Magaly Cortés refleja el contraste entre la etapa de competencia profesional y la vida después del retiro. Durante sus años en la liga, logró estabilidad parcial, apoyo económico y la posibilidad de ayudar a su familia.
Hoy, sin embargo, depende de ingresos variables y del respaldo de su entorno cercano para enfrentar una cirugía que podría definir su calidad de vida a futuro.
Mientras espera completar el dinero restante, la exjugadora continúa combinando su trabajo como docente con la organización de actividades para financiar su operación, en un esfuerzo que se ha vuelto colectivo y urgente.

