El uso constante de plásticos podría estar relacionado con un mayor riesgo de cáncer de mama, según investigaciones realizadas por especialistas de la UNAM. Los estudios se enfocan en compuestos químicos presentes en envases, utensilios y otros productos de uso diario que actúan como disruptores hormonales.
La preocupación científica crece mientras aumenta la exposición a microplásticos en alimentos, bebidas, ropa y artículos de consumo frecuente. De acuerdo con estimaciones internacionales, una persona podría ingerir semanalmente una cantidad de plástico equivalente al peso de una tarjeta bancaria.
¿Qué sustancias generan preocupación?
Especialistas identifican principalmente a los bisfenoles —como el BPA y el BPS— y a los ftalatos como algunos de los compuestos más relacionados con alteraciones hormonales.
Estas sustancias pueden interferir en el funcionamiento normal del sistema endocrino y acumularse en el tejido graso del cuerpo, incluida la glándula mamaria.
Investigaciones recientes han comenzado a analizar el posible vínculo entre estos químicos y el desarrollo o progresión del cáncer de mama, una enfermedad que afecta a millones de mujeres en el mundo.
Estudios detectaron mayores niveles en pacientes con cáncer
Una investigación realizada con muestras de pacientes de hospitales de Ciudad de México y Toluca encontró concentraciones más elevadas de bisfenoles y ftalatos en mujeres con cáncer de mama, especialmente en casos considerados agresivos.
En personas sobrevivientes de la enfermedad, los niveles detectados fueron menores, posiblemente debido al efecto de tratamientos hormonales.
Los análisis también mostraron que sustancias como el BPA y el BPS podrían favorecer procesos relacionados con la metástasis, aun cuando no siempre incrementen directamente el crecimiento de células cancerosas.
Cambios observados en células cancerígenas
Otro estudio previo analizó el comportamiento de dos tipos de células de cáncer de mama tras ser expuestas a estos compuestos.
En células sensibles a hormonas, los investigadores observaron un crecimiento similar al provocado por el estrógeno natural. Mientras tanto, en células triple negativas no se registró un aumento importante, aunque sí hubo activación de ciertos receptores celulares.
Entre las alteraciones detectadas destacó la activación de proteínas asociadas con la formación de vasos sanguíneos y la expansión del cáncer hacia otros tejidos.
Microplásticos y exposición diaria
Especialistas advierten que la exposición a estos químicos ocurre constantemente debido a la presencia de plásticos en:
- Envases de alimentos y bebidas.
- Productos ultraprocesados.
- Ropa y textiles sintéticos.
- Utensilios domésticos.
- Juguetes y biberones.
- Cultivos contaminados con microplásticos.
Niñas, niños y mujeres figuran entre las poblaciones consideradas más vulnerables por el contacto frecuente con este tipo de materiales.
Piden reducir el consumo de plásticos
Aunque algunos países han limitado el uso del BPA, especialistas alertan que otros compuestos similares continúan utilizándose y podrían representar riesgos parecidos.
Ante este panorama, investigadores recomiendan disminuir el consumo de productos envasados en plástico, reducir el uso de desechables y fortalecer las regulaciones relacionadas con materiales de un solo uso.
El objetivo, señalan, es disminuir la exposición a sustancias que podrían afectar la salud a largo plazo.

